0-800-Explotación

Como todos los días, varios empleados del call center de Telefónica juegan a la computadora. Lejos de divertirse, buscan sumar un minuto a los apenas 20 libres que les otorga la empresa por día. Así lo recuerda Melisa Arbaizagoitia, estudiante de 23 años que trabajó allí durante tres meses: “Es una humillación: si vendés te permiten jugar, y si ganás te suman un minuto de recreo. Yo me negué y me interrogaron sobre por qué no quería formar parte de la familia Telefónica”Según estimaciones del sector, unos 60 mil jóvenes se desempeñan hoy como empleados de call centers en Argentina, un servicio que ofrecen muchas compañías y cuyas principales actividades son: atención al cliente, ventas, soporte técnico y encuestas telefónicas, sólo por mencionar algunas.

Los call centers se instalaron en Argentina después de la crisis de 2001, gracias a la devaluación que transformó el país en un paraíso para que las multinacionales tercericen este tipo de trabajo. El bajo costo de insumos como la energía y las telecomunicaciones, y fundamentalmente el escaso valor de la mano de obra, son factores clave.

Melisa trabajaba en una habitación de quince metros por ocho, con sesenta personas. Sin embargo, allí nadie puede ver a quien tiene a su lado. No son ciegos ni están a oscuras, los separan paredes de plástico y las vinchas con micrófono que adornan sus cabezas. Gracias a ella se comunican del otro lado del océano.

“Me obligaban a hablar con acento español porque llamaba a la ciudad de Alicante, en España. Duré dos semanas, me agarró un ataque de nervios y lo largué”, confiesa Juliana Guyot, estudiante de 22 años y ex compañera de Melisa.

Las malas condiciones laborales son la principal causa de la elevada rotación que tiene este tipo de empleo. Leonardo Ferri tiene 26 años y fue supervisor en el call center del 110 de Telecom, y sostiene que los chicos abandonan “porque les quema la cabeza”. “En mi call, en horario pico, se atendía un llamado cada ocho segundos. Los pibes aguantaban dos o tres meses”, aseguró a Acv Ñus.

Pero a la hora de los reclamos el gran problema que tienen los llamados “telemarketers” es que, a falta de una regulación específica, la mayor parte de ellos son encuadrados bajo el Sindicato de Empleados de Comercio (SEC). Esta entidad obviamente no considera insalubre esta actividad. Por eso es que hoy se está discutiendo un proyecto de ley que regulariza la situación.

“Ni el recreo que te dan es un recreo”, recuerda Melisa. Son apenas diez minutos. La cocina, único espacio disponible para el descanso, tiene dos metros por uno, y allí se acomodan al menos cinco personas por turno. Después hay que volver a la silla maltrecha y la vincha, a viajar gratis a España. Falta menos para volver a casa.

M.S – I.P 03

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Fotos: Mariela Caruso para ACV Ñus

Video: Cristina Russo Para ACV Ñus

Esta entrada fue publicada en Informe especial y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s