El Rock después de Cromañón

Desde fines de los ‘60s el rock en Argentina forjó un movimiento muy amplio, con bandas y solistas que generaron una movida cada vez mayor. Con el correr de los años aparecieron bandas masivas como Sui Generis, Spinetta, y más adelante Soda Stereo y Los Redondos. El rock se convirtió en un hecho popular y necesitó de nuevos lugares para expandirse como cultura. Distintos personajes del ambiente como José Luís Luzzy (gerenciador del boliche Marquee, Stadium y Arpegios, entre otros) y Omar Chabán (Cemento y Café Einstein) proponían nuevos escenarios para el desarrollo de estas bandas.

Lo ocurrido el 30 de diciembre del 2004 es algo de público conocimiento. 194 chicos murieron en el incendio de República de Cromañón. Esta tragedia desato una ola generalizada de clausuras de locales, con lo que el circuito underground quedó partido. Los escenarios eran cada vez menos, lo que generó un vacío, tanto para el rock como para todo tipo de expresiones artísticas.

Cristian Aldana, cantante y guitarrista de El Otro Yo, afirma que: “Necesitamos que haya reglas claras para poder habilitar locales. Sentimos que cada vez que aparece una guitarra, ese lugar puede ser cerrado simplemente porque el músico quiere expresarse y trabajar”.

Personal de la Dirección General de Control de Faltas Especiales del Gobierno de la Ciudad explicaban que “se cerraron muchos locales porque estaban funcionando de forma irregular”. Desgraciadamente, son muchísimos los requisitos que necesitan los músicos que deseen difundir su arte. Por ejemplo, los espectáculos en vivo necesitan un permiso especial, y sólo pueden realizarlo los locales de baile clase “C”. El control de éstos corresponde a distintas direcciones del gobierno (de la misma Agencia Gubernamental de Control), forman parte de una política integral que básicamente reza que hay que “ponerse las pilas recién cuando hay algún muerto”.  De hecho, la Directora de la Dirección General de Fiscalización y Control es Vanesa Bercovsky, que estaba en 2004 cuando fue lo de Cromañón, y no renunció, ni fue removida de su cargo”.

Jorge Araujo, actual baterista de Gran Martell, es un músico que pasó por todo tipo de escenarios. Desde Manzanero y Lerner, pasando por Scott Henderson, Monos con Navajas y Divididos, trío en el que logró mayor popularidad. Opina que “en un momento se armó una especie de enfermedad con el tema de si los lugares estaban en condiciones o no para poder recibir gente. Lo que nos sucede como sociedad, cuando tenemos golpes tan fuertes, es asustarnos y tomar ciertas medidas, que a veces desemboca en excesos. Este tipo de cosas afectan nos afecta a todos. A los músicos, los que quieren ver música, y también a las bandas nuevas. Es necesario que haya lugares que muestren expresiones nuevas donde la gente se movilice. Esos lugares son la punta del ovillo, y hay que defenderlos. Los pibes más jóvenes siempre están indefensos ante eso. Lo doloroso es saber que a un pibe que recién está empezando a tocar, nadie lo va a ayudar”.

Lucas Kuperman 5 – E.G.5

Testimonio de Santiago Adano, integrante de Julio y Agosto:

Producción de Video: Emiliana García

Edición de video: Emiliana García

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